Reflexiones del alma

"La belleza del cuerpo es un viajero que pasa, pero la del alma es un amigo que se queda"

Todo se pasa

"Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa,
Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene, nada le falta, solo Dios, basta"

Hoy es uno de esos dias en los que tengo la sensación de que me he pasado más de tres cuartos de vida esperando y deseando que el tiempo pase lo más rápido posible. Que pase lo más rápido posible antes de llegar a ese punto o lugar en el que veré todas las cosas tal y como son, donde todo estará donde debe estar; ese día en el que encontraré la armonía de mi alma. Pero lo más seguro es que no exista un día asi y que uno acabe llegando a su "dia final" dándose cuenta de que ha malgastado su tiempo. Por el momento, espero... espero a que pase el tiempo lo más rápido posible, y si estoy dormida, mejor.
"Buenas" noches

¿Por qué a veces solo vemos lo que queremos ver?

"El regalo más precioso que podemos dar a una persona es nuestra atención" (Thich Naht Hahn)
Si continuas al lado de alguien, que ha dejado de darte su atención, quizá es porque has caido en la trampa de "enamorarte del amor".
"Enamórate de alguien que vuelva a tí después de las peleas, después del desencuentro; de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.
No te enamores del amor, enamórate de alguien que esté enamorado de tí.
Enamórate de alguien que te ame..."
"Enamorarse del amor", es una de esas maneras en las que nos negamos a ver la realidad y nos convencemos a nosotros mismos para ver solo lo que queremos ver, o más bien, para ver las cosas como las queremos ver y no como son en realidad. Esta es una de esas formas, quizá de las más peligrosas, pero no la única, por supuesto.
Pero hoy me quiero centrar en esta forma de "engañarse a uno mismo", por ser quizá la que peores consecuencias nos puede traer.
¿Por qué nos empeñamos en estar con alguien que no nos obsequia con su bien más preciado, que es su atención? Por miedo. ¿Por qué no nos enamoramos de alguien, sino que nos enamoramos del amor? Por miedo también. Miedo a la soledad. No nos dejemos engañar, amar a quien no te ama, no es amar, es tener miedo, es dependencia, es engañarse a uno mismo, para no ver la realidad de las cosas. Es de todo, menos amor.
El otro día oí en la radio a una psicóloga especializada en relaciones de pareja decir que la mayoría de las personas que le daban una segunda oportunidad a una ex-pareja lo hacían por miedo a la soledad (y no nos engañemos, el miedo a la soledad, es miedo a la soledad, y no amor). También decía que en la inmensa mayoría de los casos, esa segunda oportunidad acababa en fracaso, precisamente porque estaba basada en un interés (no estar solo) y no en un amor verdadero que, como amor que es, tiene que estar siempre carente de todo interés.
Aún así, por miedo, no nos permitimos ver la realidad, nos creamos una realidad a nuestra medida, queremos ver en esa persona lo que nos gustaría que fuera, y no lo que es el realidad. Por suerte, en ocasiones el destino, el designio divino o la divina providencia nos echa una mano, nos ayuda dándonos una buena bofetada de realidad, que nos hace caer de esa nube que nosotros mismos hemos creado, de repente la realidad nos golpea en la cara, nos sobrecoge el corazón, nos duele el estómago y hasta nos dan ganas de vomitar... la pantalla que hemos sujetado delante de nuestros ojos cae al suelo, y vemos la realidad, nítida. Vemos esa verdad, que en realidad nunca hemos dejado de ver, porque siempre ha estado ahí, delante, aunque nosotros nos hemos empeñado en mirarla solo por el rabillo del ojo, para volver enseguida, horrorizados, a fijar la vista al frente, para permitirnos solo ver a través de esa pantalla, de color de rosa, azul pastel y con estrellitas doradas, esperanzados pensando que si no la mirabamos, si ignorabamos esa verdad, acabaría desapareciendo y sería sustituida por nuestra pantalla de color de rosa. Pero eso no ocurre, las cosas no desaparecen porque dejemos de mirarlas, de la misma manera, la realidad no se esfuma porque la ignoremos. Por mucho que la ignoremos, tarde o temprano, nos acabará abofeteando. Cuanto más tardemos en mirarla de frente, más fuerte nos abofeteará.
¿Por qué solo vemos lo que queremos ver? Porque algunas realidades duelen mucho, pero, al final, siempre acabaremos teniendo que confrontarnos con ellas...

Por todo esto, no debemos engañarnos a nosotros mismos no queriendo ver la realidad, no queriendo ver el desinteres del otro, la desidia o su incapacidad para empatizar y amar. No nos engañemos diciendo que ESO es AMOR. NO es amor, es miedo a la soledad, es por tanto, querer estar junto a alguien para no estar solo, es... dependencia, inseguridad, egoismo, es de todo, menos amor.
En estos casos, si sabemos de verdad lo que significa la palabra AMOR, nos daremos cuenta de que, lo más honesto es dejar ir a quien no nos obsequia con su bien más preciado, esto es, su atención. Lo más sensato es, obsequiar con nuestra atención a quien lo aprecie, y dejar que el que no lo aprecia encuentre a quien obsequiar con su atención... Porque amar, también es dejar ir...

El comienzo

Me decido a abrir este blog por varias razones. Una de ellas es retomar el hábito de escribir, como algunas otras de mis aficciones, llegó un momento que dejé de hacerlo y ya ni siquiera recuerdo cómo y por qué sucedió; pero si recuerdo que era un hábito positivo, que me ayudaba mucho a sacar de dentro muchas cosas, que estaban ahí dentro, en forma de sentimientos nada más, y que verbalizarlas eran de gran ayuda. Ver escrito lo que sientes y piensas en ocasiones ayuda a aclarar ideas. La otra de las razones para abrir este blog es porque a lo largo del tiempo yo he encontrado un cierto consuelo, o alivio, leyendo los blogs de otra gente y comprobando que realmente, no soy ese bicho raro que a veces pienso que soy. Al principio te sorprende leer lo que escribe gente que no conoces de nada y comprobar que eso mismo, prácticamente IDÉNTICO, lo has pasado y sentido de igual manera tu mismo. Si mi blog puede ayudar en algo a alguien, aunque solo sea en que se sienta menos "bicho raro", ya solo eso habrá merecido la pena. La tercera de las razones es que me han animado a ello un par de amigos, de esos amigos que se cuentan con los dedos de una mano ( y te sobran muchos dedos). Muchas de nuestras disquisiciones para "resolver el mundo" seguro que tendrán cabida en este blog y serán de gran ayuda, para mi, para ellos y para todos los que estáis ahí fuera leyendo.
Lo siento si en un principio mi modo de escribir es algo torpón y desorganizado, pero como ya he dicho, hace mucho que dejé este buen hábito y me costará un tiempo volver a hacerlo como antes, de forma organizada y clara.
Espero que disfrutéis de estas reflexiones, reflexiones del alma